¡Qué deprimente es ser el Poeta más grande de Chile!

Suena a broma.

Es duro y harto deprimente ser el master

de todas las categorías despóticas de la poesía chilena.

-Shshshyilena.

Zurita

Maquieira

Teillier

Gonzalo Rojas

¡Hui-dobro!

Lhin, el inútil, Hernández Montesinos, cada día

mas emputecido. Es el precio que la poesía debe pagar.

-el triciclo descuajeringado del niño Olson

comprado en las veredas del Paseo Ahumada-.

La poesía de Chile es como el Paseo Ahumada,

a ciertas horas, intransitable.

No acepta piratas de best sellers, ni dinosaurios

de fainá, ni televisivos de la derecha.

Para transitar por el paseo célebre de la Poesía Chilena

hay que estar capacitado, saber y parecer.

Todo esta justamente consagrado por las manos

de la Gabriela Mistral estatal.

De todo este mundo irrespirable, asoma su cabeza

el niño freak Germán Carrasco. ¿Tan freak como Rodrigo Lira?

Poeta gemuflexo y geminiano,

depresivo y pésimo padre.

Su bello hijito Félix lo salva y le pone

las íes en su lugar.

De todo este mundo de miserias de la poesía chilena

aparece incólume y vitoresco

con su tatuaje de Alicia en el antebrazo

¡Qué placer hay con el lenguaje! ¡Qué metejón

de Almagro y boedismo!

No les voy a decir que vuela vestido de durazno,

ni que ríe con risa de arroz huracanado, nada de eso.

No soy Pablo Neruda ni Germán Carrasco.

Mi amigo es miope como un mupple.

El mayor poeta de Chile sufre de estrabismo,

es decir, es bizco, como el Presidente de los argentinos.

¿Serán la política y la poesía ciencias manejadas por los bizcos?

Adolescente sedentario, el mayor poeta vivo de Chile

es un luzzer irremplazable.

Aunque pienso que este muchacho

es material altamente radiactivo,

no diré que del fascismo porque sería

darle un título grandilocuente,

sólo diré que la culpa es de… Parra.

El mayor poeta vivo de Chile, Premio Pablo Neruda,

es mi amigo y lo quiero, si nos habremos perdido

por la Avenida Rivadavia hablando de poesía.

 

Poema de Washington Cucurto