Quebrada del Maqui — Fotografía: Juan Carreño

Intercambio de testigos en la carrera de relevo

Todo empieza con la idea del poeta como chasqui:
peligro y belleza en el delivery de versos
en zonas de barrancos. Un emisario que cruza
montañas y desiertos sin linternas ni parafernalia;

¿Te acuerdas de la maratón de garzones?
Bueno, es algo así: meseros con bandejas de pan y vino
que avanzan veloces por una cuerda floja
en medio de terremotos
y gente que intenta desesperada tomar buses hacinados
hacia una casa ajena

O un cadete–un auxiliar, un junior- sudoroso y en ayunas-
que corre con papeleo burocrático
de miles de ñoquis, policía financiera
y delincuentes de traje.

Hay info esencial sin embargo,
menos prosaica si se quiere ¿Te acuerdas
de los ciclistas con la lata de película?
Rompían récords de velocidad para llegar
de un cine a otro con la copia única.

Pelados rasos y peones. Mas de su habilidad
y de las llantas de sus bicicletas
dependía el cine: la ilusión de la audiencia
Recuérdalos, y a la amiga que entregaba
la carta a la chica del otro curso

El que escribe es un jugador que da pases
y el poema es sólo el sudoku
y los comics que damos a hijo
en un viaje tan largo, y la pampa.

Recuerdo que Sergio traía
libros frescos de eua el deefe lima bs as
de autores que no conocíamos.
Quizás de eso se trata todo esto;
si vas a Magallanes, mermelada de ruibarbo,
aceitunas picantes de Azapa.
¡Quisiera tomar esos mates repletos
de hojas de coca en tazones enormes!
¡No un té de coca con un par de hojas
ni coca de sachette!
¡Un mate de coca repleto!
Pero no se puede pasar kilos de hoja
desde Bolivia:es orgánica,
el Servicio Agrícola y Ganadero
prohíbe su ingreso.

Todo empieza con la imagen de los cadetes
que elongan y precalientan,
con el olor a ungüentos
y friegas de mentol en camarines.
La preparación del cocaví.El balazo al aire
que convierte a los atletas en guepardos,

carteros mozos recaderos mercurios,
pelados rasos y cinturones blancos
en el camino de las manos vacías.




Bellagio, Como — Fotografía: Tiziana Panizza

Sobre la amistad

Cuando nos subimos al ferry que sale
desde Punta Arenas a Porvenir,
Tierra del Fuego
conocimos a un anciano con muletas
que llevaba flores a un amigo muerto.

Apenas caminaba.

Traía además paltas y hortalizas
que había sembrado en la zona central.

Eran para su amigo, pero ahora
eran para la familia de su amigo
a quienes ni siquiera conocía
y con quienes iba a recordarlo.

–¿Quién, todo viejo y patuleco
se manda tamaña travesía
al fin de la galaxia?

En estas ventolerías le había hablado a su amigo
de su huerto en la zona central
y ahora, viejo y cojo, vino a cumplir.

Quizás era un señor muy solo
o tal vez los hijos que lo amaban
lo apoyaron para cumplir esa promesa.




Amigos imaginarios

En estas cintas de super 8 de feria persa
ella rastrea vidas ajenas
que luego baraja y ficciona:
son los amigos imaginarios
que conforman nuestra vida social.

Detenidos en el metraje
mas no desaparecidos.
Dimos con ellos. Los invocamos
e invitamos.

Hay niños también en las fotos
y recuerdas una foto de tu auto a pedales
con el que –loco desde chico-
pretendías ingresar a las calles
llenas de automóviles de verdad.